“El reto está en lograr el equilibrio perfecto entre la seguridad y el bienestar emocional”

Maite Peña ha repasado en las Juntas Generales de Gipuzkoa la estrategia activada en los servicios sociales del territorio para hacer frente a la COVID-19 “desde la prevención y la adaptación continua”
“El reto está en lograr el equilibrio perfecto entre la seguridad y el bienestar emocional”
23 Septiembre | Gipuzkoa

La diputada foral de Políticas Sociales, Maite Peña, ha comparecido hoy en la Comisión de Políticas Sociales de las Juntas Generales de Gipuzkoa, donde ha realizado un repaso en profundidad sobre la situación que viven los servicios y recursos sociales de Gipuzkoa, además de los planes, estrategias y medidas adoptadas desde el inicio de la pandemia “y que hemos ido adaptando a las necesidades de cada momento”. La diputada ha subrayado que el principal reto reside en “lograr el equilibrio perfecto entre la seguridad y el bienestar emocional” de las personas usuarias de los servicios sociales, y que el camino a recorrer es “largo”, pero que “lo seguiremos recorriendo de la mano, desde la prevención, la vigilancia y la adaptación constante”.

“No podemos bajar la guardia”, ha remarcado Maite Peña: “La situación que vivimos ahora es diferente a la de marzo. La incidencia del virus en marzo era mayor, por eso las medidas adoptadas eran más restrictivas en todos los ámbitos; ahora, sin embargo, estamos conviviendo con el virus. Las calles están abiertas, las residencias también, y el riesgo es mayor”. Por eso, la diputada ha defendido que, gracias al Sistema de Vigilancia y Alerta “adoptamos las medidas de manera quirúrgica, y revisamos permanentemente la situación de toda la red para adelantarnos al máximo posible y atajar así el avance del virus”. Sin embargo, Peña ha recordado que “no existe el riesgo cero”, pero que las medidas adoptadas son “eficaces”, y que la capacidad de adaptación de toda la red está “más que demostrada”.

A día de hoy, en las residencias de personas mayores hay 55 casos activos de COVID-19 en seis centros, y hay actualmente 60 personas trabajadoras contagiadas en 22 residencias. En la segunda ola, desde que se dieran los primeros casos positivos el 11 de agosto, 20 personas han fallecido y 14 ya se han recuperado. Maite Peña ha mostrado su solidaridad y cercanía, así como su “inmenso” agradecimiento a todas las personas usuarias, familias y al personal de los centros residenciales, “por su incansable trabajo, su dedicación, responsabilidad y compromiso”.

“Esta situación exige una responsabilidad compartida y una visión a medio y largo plazo”, ha reiterado la diputada. Por eso, la adaptación del Plan Estratégico de la Diputación Foral de Gipuzkoa, el refuerzo del Plan de Choque activado en marzo, y la activación del Sistema de Vigilancia y Alerta “nos permiten tener una visión muy amplia y una foto certera de las situaciones de cada momento”. Por otra parte, la diputada ha recordado que el Departamento de Políticas Sociales encargó la elaboración de un estudio del impacto de la COVID-19 en los recursos sociales de Gipuzkoa, donde se recogerá el balance de la crisis sanitaria, la evaluación completa de las situaciones generadas, y se propondrán una serie de acciones de mejora. La diputada ha señalado que “el documento recogerá las aportaciones de entidades, personas usuarias y familiares”, y se completará para finales de septiembre.

Las claves: la prevención y la alerta permanente

En palabras de Maite Peña, para adelantarnos al virus y lograr convivir con él, la clave está en “fomentar la prevención y mantenernos alerta”. En ese sentido, la diputada ha enumerado las acciones y medidas más relevantes adoptadas en el seno del Plan de Choque, como las que conforman el Sistema de Alerta y Vigilancia que está activo en los servicios y recursos sociales de Gipuzkoa:

  • La realización de PCR preventivas a personas usuarias y trabajadoras de los centros residenciales. Se ha activado un sistema de realización sistemática de pruebas PCR, con el doble objetivo de realizar mapeos periódicos, así como mapeos selectivos en situaciones de brote.  Hasta el 19 de septiembre, se han realizado un total de 13.626 pruebas entre las personas usuarias y trabajadoras de las residencias y centros de día.
  • Se sigue trabajando en el suministro del material de protección individual (hasta hoy se han repartido, entre otros elementos, 900.000 mascarillas quirúrgicas, 50.000 mascarillas FFP2, 700.000 guantes, 700.000 batas), así como en las desafecciones y en el asesoramiento técnico de la mano de profesionales de Aita Menni.
  • Se ha reforzado la inspección en toda la red, y así, el servicio de Inspección de la Diputación sigue realizando visitas a los centros (47 inspecciones en la segunda ola), y también han revisado los planes de contingencia, prevención y de visitas elaboradas desde las propias residencias.
  • En lo referente a las salidas de los centros residenciales, se regulan en base a una serie de criterios: el contagio comunitario, la situación epidemiológica del entorno, así como los casos confirmado en los centros. Por tanto, las medidas se adoptan de manera quirúrgica y se revisan de manera periódica. Desde la prudencia y la responsabilidad compartida, las salidas se podrán seguir realizando en todos los centros donde la situación epidemiológica lo permita.
  • Las visitas en residencias se siguen realizando en todos los centros sin casos positivos, con la limitación de una persona por cada visita, no teniendo que ser la misma persona en todas ellas, que podrán hacer dos veces por semana y de una hora de duración. Esas medidas no se aplican en el caso de personas que se encuentre en proceso del final de la vida y en el caso de personas con deterioro cognitivo.
  • Se ha reforzado el Plan de Formación iniciado en abril en materia de prevención y control, una herramienta donde se abordan distintos aspectos relacionados con la COVID-19 y su incidencia en los centros residenciales.
  • ·         Se ha procedido a adaptar y abrir nuevos recursos y centros, para la atención de casos COVID-19 derivados de las residencias, así como para la realización de cuarentenas preventivas. Eso así, en julio se habilitó la tercera planta del Hospital de Eibar con un total de 56 plazas y se contempla, asimismo, la activación en breve de más plazas con la finalidad de atender a casos COVID-19, como para la realización de aislamientos. También se ha reformado y adaptado el centro San Jose de Ordizia, con el objetivo de que las instalaciones estuvieran preparadas para hacer frente a la COVID-19 y cumpliera con las medidas previstas en su plan de contingencia.
  • Además de esas plazas para la atención de casos positivos como aislamientos, actualmente se han reducido preventivamente las plazas en los centros residencias y en los centros de día para facilitar los aislamientos en los propios centros.

“Hemos aprendido muchísimo, y así lo seguimos haciendo día a día”, ha remarcado Maite Peña. “Todas las personas que conformamos la red de servicios sociales lo estamos dado lo mejor de nosotros y nosotras y la incertidumbre es mayúscula. Vivimos una realidad muy cambiante, somos muy conscientes de ello, y por eso, iremos adaptando e impulsando todas las medidas que sean necesarias, en base a las necesidades que demande cada momento”, ha concluido la diputada, a la vez que ha recordado que la coyuntura actual exige seguir extremando las precauciones, y que desde las Diputación Foral de Gipuzkoa se sigue realizando un trabajo continuo de prevención, contención y seguimiento desde el inicio de la crisis sanitaria.

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