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02/08/2015

Ortuzar llama a los vascos a seguir trabajando para "conquistar nuestro futuro como hace decenas de años hicieron nuestros antepasados amerikanuak"

El presidente del Euzkadi Buru Batzar participó ayer en la inauguración del Jaialdi que reúne en Boise a miles de vascos llegados de todas partes del mundo. En la exposición de ‘carro-campos‘ pudo constatar “el mérito y la fortaleza que han tenido que tener nuestros pastores para aguantar una vida tan dura”.

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Exposición del carro-campos

El presidente del Euzkadi Buru Batzar, Andoni Ortuzar, finalizó ayer su visita a Boise asistiendo al acto de inauguración del Jaialdi 2015, que se celebra estos días en la capital del estado de Idaho. En el centro "Expo Idaho" se congregaron miles de vascos en torno a la música, la danza,  la gastronomía y los herri kirolak. Ortuzar asistió a las actuaciones de dantzaris y músicos y recorrió la exposición de ‘carro-campos’ del Jaialdi de Boise, donde pudo constatar “el mérito y la fortaleza que han tenido que tener nuestros pastores para aguantar una vida tan dura. Los ‘carro-campos’ son una especie de minicarreta de apenas  tres metros cuadrados con una pequeña estufa que hace las veces de cocina, un pequeño xixilu como mesa y un camastro en el que apenas se cabe encogido. Allí pasaban meses y meses sin contacto humano alguno. Solo sus perros y cientos de ovejas a su cargo. Luego cuando bajaban a la civilización apenas unas cervezas y algo de comida recién hecha eran toda la recompensa que obtenían. Una vida dura. La dureza de la soledad. Del aislamiento. Ningún otro pueblo había superado esa difícil prueba. Por estas tierras pasaron antes que los vascos, los nórdicos europeos, los escoceses e irlandeses. Pero no aguantaron. Los nuestros, sí. Ayer comentaba los rigores de este tipo de vida con uno de esos pastores que tras 17 años aquí había vuelto a su Baztan natal. En un cerrado tono de euskera baztanés me decía que el secreto no era otro que la "beharra", la necesidad. Simple pero hermoso testimonio, hoy en día en el que lo que prima es la comodidad, el mínimo esfuerzo y la falta de implicación”, explicó el presidente del Euzkadi Buru Batzar. 

Ortuzar estuvo acompañado del lehendakari Urkullu; del responsable de relaciones internacionales del EBB, Iñaki Goikoetxeta; de Unai Rementeria, diputado general de Bizkaia; y Rafa Anchia, congresita del Partido Demócrata en Texas.

El líder jeltzale llamó a todos los vascos del mundo a seguir ese ejemplo marcado por los pastores vascos que emigraron a Idaho. “En Euskadi también hay ‘beharra’”, aseguró; “necesidad de salir de la crisis y generar empleo, necesidad de afianzar la paz y la convivencia, necesidad de que los vascos tengamos derecho a decidir nuestro autogobierno y a ser reconocidos como nación en Europa. Así que cojamos cada uno de nosotras y nosotros nuestro ‘carro-campo’ particular y a conquistar nuestro futuro como hace decenas y decenas de años hicieron nuestros antepasados ‘amerikanuak’”.

El Jaialdi, que se celebra cada cinco años, es además de un festival cultural, un punto de encuentro para los vascos de todo el mundo. El recinto ferial de Idaho, como estos días en los diferentes actos celebrados en Boise y en el Basque Block -la calle de los vascos en la capital del estado norteamericano donde se encuentra el histórico hotel Leku Ona que acogía a los pastores vascos que llegaban a Idaho sin nada buscando un porvenir o a los que volvían agotados tras meses de soledad y trabajo duro en las montañas-, ha vuelto a reunir a los vascos de ambos lados del océano, una cita especialmente emotiva para la diáspora vasca de Estados Unidos, que vive con entusiasmo el reencuentro con su gente, su cultura, su idioma y sus tradiciones.